martes, 1 de enero de 2013

Ruta fin de año 2012

Desde hace unos días, veníamos definiendo cual sería nuestra ruta fin de año. Las primeras propuestas pensaban en realizar una salida hasta Urda, pasando por el Reventón e incluso por el cruce de caminos de la sierra de Madridejos. Hacerla desde Alcázar, suponían un total de 130 Km lo que sumado a las subidas incluidas, supondrían unas 7-8 horas, algo difícil de realizar en una mañana.


Ruta en bici 1931626 - powered by Bikemap 


La idea de Urda era por repetir las salidas que otros años hemos hecho en éstas fechas navideñas, en las que subíamos Calderina y Reventón, pero con inicio y fin en Urda.
Finalmente se propuso una más corta (105 Km) y con menos desnivel que la de Urda: concretamente la ruta que realizamos entre Alcázar y Los Hinojosos, pasando por localidades como Miguel Esteban, Quintanar de la Orden, Los Hinojosos, El Toboso y Campo de Criptana, con parada para el almuerzo en la Bodega Finca la Antigua y meta volante en la Bodega Venta de Quijote.
Con salida a las 8 de la mañana, solo tres componentes del grupo nos encontramos en el lugar de quedada: Paco, JJParra y Antonio (el que suscribe). Con niebla cerrada y temperatura ligeramente bajo cero comenzamos nuestra jornada por el camino de Los Anchos con dirección y Quintanar de la Orden siguiendo la interminable Vía del Hambre.
A pesar de haber avanzado en casi 2 horas, el día nos ofreció unas temperaturas más bajas aún, al tomar el camino de Quintanar a Los Hinojosos, con niebla cerrada y temperaturas de hasta -3ºC, aunque el cierto desnivel de la zona nos hizo entrar en calor. Como sería el frío que a Paco y a Parra se le helaron los cambios (plato y casette) y tuvieron que realizar la subida siempre con el mismo desarrollo.


Cuando llegamos a lo más alto del Monte (unos 870 m de altitud y a 50 Km de Alcázar) la niebla desapareció y nos permitió disfrutar de las sensacionales vistas que ofrece la Bodega Finca Antigua, en la cual realizamos una parada técnica para almorzar como es debido: queso, salchichón, chorizo y picos aportados por Parra, que posteriormente fueron completados con una polvorones y mistela que llevó Paco. Mientras disfrutábamos del almuerzo las bicicletas fueron descongelándose dejando un charco de agua considerable.
La Mistela fue la gasolina que nos permitió continuar la ruta y adentrarnos nuevamente en la niebla helada que nos acompañó hasta nuestro regreso a Alcázar. A través de un terreno de subidas y bajadas, aparecimos en la Venta del Quijote, lugar donde se ubica una de las bodegas más interesantes de nuestra comarca manchega. Pasamos de largo y continuamos hacia El Toboso, donde tomamos el camino de Alcázar de San Juan, el cual seguimos unos 10 Km para tomar uno de los caminos que conducen a Campo de Criptana. Ahora el frío y los Km acumulados comenzaron a notarse en nuestro cuerpo, de manera que la subida larga y tendida hasta la villa de los molinos fue algo angustiosa e interminable.
Aunque aparecimos en la sierra de los molinos, a causa de los densa niebla que persistía aún (13:15 horas), no pudimos ver molino de viento alguno.
De hecho, en nuestro trayecto final que nos conducía a Alcázar de San Juan, tampoco pudimos disfrutar de las vistas de nuestro cerro de los molinos. Llegamos prácticamente como salimos: con niebla y temperaturas muy bajas. Eso sí, con 105 Km a la espalda y con 6 horas disfrutando de la bici y los caminos de La Mancha. Por desgracia, poco pudimos disfrutar de los paisajes de nuestro entorno, pero la niebla será la responsable de que más adelante repitamos la ruta, incluyendo además alguna copa de vino en las bodegas visitadas. En ésta ocasión, el vino nos lo tomamos en el Pichi, donde acompañados de suculentas tapas, nos tomamos un tinto tempranillo "Finca Antigua".

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